viernes, 16 de septiembre de 2011

Paseo de sábado





Fin de semana de regocijo total. El Coro A Redoblar viajó a Las Piedras, Canelones, R.O.U. Invitados por el Coro Resonamos, cantamos en el cierre del Seminario de Gestión Cultural en esa ciudad. Alojados en las casas de los cantores locales compartimos algunas de las cosas más maravillosas de la tierra: música, amistad, asado...

domingo, 28 de agosto de 2011

Paseo de sábado






Inal Tinkunaku, encuentro con la gente.
En este centro cultural se dan cursos, asesoramiento y alojamiento a integrantes de comunidades originarias.











A mismo tiempo, se realizan actividades culturales y se organizan eventos con el fin de colaborar a su mantenimiento.










Este sábado canté con el coro que integro, "A Redoblar", en un concierto solidario a beneficio de Inal Tinkunaku, el lugar en el que ensayamos todos los miércoles.
















Las mesitas preparadas, los menúes escritos a mano, los platos riquísimos y la atención cálida.






















Mi cumpleaños y un día






El paseo del sábado 20 fue de circuito reducido. De aquí para allá, de la cocina al super, de la feria al comedor, y una pequeña incursión por la calle en cuanto empezó a girar el viento y se hizo presente la extraña nube cargada de granizo...a escondidas del sol.





La mesa preparada y el primer regalo, los cuentos reunidos de Felisberto Hernández.















"En un momento dado pienso que en un rincón de mí nacerá una planta. La empiezo a acechar creyendo que en ese rincón se ha producido algo raro, pero que podría tener un porvenir artístico. Sería feliz si esta idea no fracasara del todo. Sin embargo, debo esperar un tiempo ignorado: no sé cómo hacer germinar la planta, ni cómo favorecer, ni cuidar su crecimiento; solo presiento o deseo que tenga hojas de poesía; o algo que se transforme en poesía si la miran ciertos ojos".


lunes, 15 de agosto de 2011

Paseo de sábado





El sábado 6 de agosto visité la Exposición de Orquídeas y Bonsai de la Asociación Taiwanesa en la calle Arribeños, ciudad de Buenos Aires.

domingo, 31 de octubre de 2010

Ya no te guardaré

Ya no te guardaré, se deshizo la música
donde me pareció que estabas.
Eran cristales rotos, o arena, no sé bien;
yo pisé y comprendí.

Comprendí con asombro que el tiempo se
estiraba
desesperado y sin sentido
y que yo no era nadie
excepto el que te amó.

Eran cristales rotos, piedras o desventuras,
eran cuerpos enormes o cenizas, no sé.
Yo pisé y comprendí.


Raúl Gustavo Aguirre: La rosa del poeta y otros poemas y aforismos, Buenos Aires, Centro Editor de América Latina, 1988

Deseo

Ni vos sabés de mí
Ni yo sé de vos
Medio siglo de historia de la humanidad (de la mía)
Te es desconocido
Desconozco medio siglo de historia de la humanidad
(de la tuya)
No sé cuántos exilios, desapegos y tristezas,
Cuánta locura, cuánta ternura,
Cuánto trámite infructuoso hubo en tu vida.
Muchos tomos de tu vida: infancia, miedo, sarampión,
Cachorro, barro, pelota y beso
Beso, beso, beso
Cuántos besos no supe, ni sabré.
Un parto, una siesta remota, la sombra de un árbol, un viaje, una escondida.
Una certeza, la desilusión,
Y todas las canciones que nunca cantamos juntos, porque las canté con otros.
No sabés quién soy, pero no soy justa
Sabés que soy, sabés que hay un alguien, un deseo, una voz, una foto.
Y eso es lo que sé: una foto, una voz, un deseo.
Desde un lugar oscuro y profundo, prohibido y precario, nos deseamos
Es todo lo que sabemos.
Y allí sé quién soy y allí sabés quién sos.

(Inédito)

domingo, 19 de julio de 2009

La clara fuente/ Il y a lomgtemps que je t´aime


“Al agua de una fuente un día me acerqué/buscando la frescura para calmar mi sed/Te quise toda la vida y nunca te olvidaré”, decía (cito de memoria) la versión castellana que hizo María Elena Walsh de esta canción tradicional. El disco donde está grabada por María Elena es de 1975 y se llama “El buen modo”. Lo encontré buscando entre los viejos “long plays” que ya no puedo escuchar porque no tengo bandeja giradiscos.
Ayer pude reconocer la canción en la película “Hace mucho tiempo que te quiero”, en la que las hermanas Fontaine (“Fuente”) cantan sentadas al piano, en un ritual que parece restablecer el vínculo perdido después de quince años, que la mayor de ellas pasó en la cárcel. Justamente de la letra de esa canción sale el título de la película.: “Il y a longtemps que je t ´aime”.
De restablecer vínculos se trata esta película: entre el exconvicto y los otros, los de la seguridad social, la policía, los empleadores, pero sobre todo con los más cercanos: la familia, los amigos de la familia, y también con el pasado, con el deseo, con los sabores y olores perdidos, con los sonidos, el aire y los lugares...
La que estuvo ausente se ausentó incluso de entre sus compañeras de prisión, con las que no hablaba. También durante el juicio mantuvo silencio. La mudez se origina en el acto criminal por el que la condenan, porque después de él no hay nada que decir, no hay explicaciones posibles.
El lento proceso que lleva desde la ausencia hasta el “estar aquí” se gradúa desde las pocas, toscas palabras de los primeros días (en los que establece relación con un anciano que justamente ha perdido el habla), hasta el estallido verbal del final de la película.
No vale tanto ese final por la explicación del por qué del crimen, como por la liberación de la palabra en tanto relato, catarsis, justificación y, fundamentalmente, restablecimiento del vínculo con los otros.
Es una película francesa, dicen algunos, como quien quisiera decir que carece del ritmo al que nos tiene acostumbrados el cine “made in USA”. Siempre llamo la atención a mis alumnos que usan los gentilicios como calificativos, pero nunca había reparado en este caso. Yo creo que las dos horas de una película pueden pasar volando o no. En este caso, no quise que volaran porque me hubiera perdido gestos, detalles, silencios. Para otros (quizás los que necesitan butacas que se muevan porque no pueden imaginar el movimiento), debe parecer una siesta insoportable.
Es interesante observar cómo juega la cámara entre la ansiedad de Léa (la hermana menor) y la “ausencia distante” de Juliette. Léa corre a buscar a Juliette y la cámara se mueve a su ritmo, estableciendo un contraste entre la vitalidad, la juventud y la necesidad de reparación de una y la desconfianza y vulnerabilidad de la otra.
La actriz protagónica y la que encarna a su hermana me gustaron muchísimo en sus papeles, y las niñas, sobre todo la mayor, son maravillosas.




Ficha técnica

Título original: Il y a longtemps que je t´aime

Origen: Francia/Alemania

Año: 2008

Dirección: Philippe Claudel

Intérpretes: Kristin Scott Thomas, Elsa Zylberstein, Laurent Grévill, Jean-Claude Arnaud.

Duración: 117 minutos.